Hoy me llego a mi buzón de correo esta nota, la cual adjunto tal cual ya que su contenido es por demás interesante y de la cual no realizare comentarios ya que esta habla por si sola.

El creador de “El Chavo” y “El Chapulín Colorado”, entre otros personajes de la TV, envió una carta, cuyo texto se reproduce a continuación, a Andrés Manuel López Obrador:

Pide Chespirito a AMLO no dividir a mexicanos

Me dirijo a usted con la seguridad de que habrá de captar el sano propósito que me induce a comunicarle mi opinión, con la garantía de que ésta es totalmente personal, que nunca he militado en partido político alguno y que no soy miembro de ninguna cofradía, hermandad, ni nada semejante; de modo que si voté por Felipe Calderón y algún otro militante del PAN, fue motivado por mi propia conciencia, del mismo modo que lo hice hace seis años a favor de Vicente Fox.

Perdone lo extenso del preámbulo, pero le aseguro que lo hice tan sólo con el propósito de que usted me ubique como persona. Y desde esta posición me permito recordarle que el peor infortunio que hemos padecido los mexicanos a lo largo de nuestra historia es la desunión entre nosotros mismos.

No creo que haga falta citar ejemplos, así como tampoco creo que usted pretenda desunirnos más; pero temo que algunas de sus declaraciones conduzcan a ello.

Por ejemplo: no encuentro razón para recurrir a algo tan obsoleto como es el catalogar a los ciudadanos como militantes de “la derecha o de la izquierda”. Usted sabe que esto surgió casualmente por el lugar físico que solían ocupar los miembros de las facciones que integraban la Asamblea Revolucionaria de Francia; y que ahora, a más de caduco hasta puede resultar nocivo para una de dichas facciones, ya que “derecha” significa lo mismo que “diestra”; es decir: “hábil”, “competente”; mientras que el sinónimo de “izquierda” es “siniestra”; o sea perversa, maligna, aterradora”.

Aunque algunos afirman que en realidad la clasificación se refiere a “ricos y pobres”, sin considerar que esto resulta peor y más que injusto, pues equivale a insinuar que los ricos (la derecha) son hábiles y competentes, mientras que los pobres (la izquierda) son perversos y malignos.

Pero claro que no es así: la verdad es que todos los mexicanos valemos lo mismo… pero unidos valemos más. Y creo que la desunión es tan nociva, que fue el factor que lo hizo perder la ventaja que en algún momento llegó a tener usted.

Me refiero a la evidente desunión que ha fragmentado al PRD, entre cuyos miembros hay muchos que difieren entre sí, y que sólo parecen unirse cuando se adhieren como rémoras al liderazgo que construyó usted sin ayuda de ellos. (O con la ayuda de quienes ya no lo ayudan.) Y por cierto: tampoco crea eso de que quien lo apoya es “la gente”; pues yo, por ejemplo, soy parte del 55 por ciento de “la gente” que no votó por usted.

Y es verdad que ahora estoy muy lejos de padecer hambre, pero también es verdad que tenía 6 años cuando falleció mi padre, dejando a mi madre tan sólo con tres hijos y un montón de deudas; que empecé a trabajar como aprendiz de escritor publicitario con un sueldo de 350 pesos mensuales, pero que en la actualidad ya llevo más de medio siglo trabajando para el radio, la televisión, el cine, el teatro, etcétera, como escritor, actor, director, compositor y productor, además de haber escrito varios libros y de haber dado un buen número de conferencias… a pesar de lo cual, créame, no soy ningún “pirrurris”.

Sólo soy un mexicano que ha procurado llevar un poco de sana alegría a pobres y ricos, y que ahora le solicita, POR EL BIEN DE TODOS, interrumpir el dañino discurso que ha seguido emitiendo con alarmante frecuencia.

Roberto Gómez Bolaños
Chespirito