Los Rayados seguramente ya están pensando en quién podría ser su rival para la Final del Apertura 2004.

Y es que el equipo regio, jugando con un hombre menos desde el primer tiempo, superó de visita 4-2 al Atlante, para dar un paso doble a la disputa del título del futbol mexicano.

Difícilmente se podría pensar que Rayados se iba a levantar de una expulsión al minuto 40 de la primera parte, cuando el portero Christian Martínez cometió una falta sobre Sebastián González dentro del área, aunque ya se había señalado fuera de lugar, pero la agresión fue considerada por el silbante Armando Archundia, quien mostró la roja directa al arquero rayado.

Parecía que Atlante se volcaría sobre los regios, pero éstos nunca dejaron su estilo ofensivo de jugar, e incluso generaron las mejores ocasiones de gol.

Fue entonces al minuto 56 cuando Jesús Arellano se animó desde larga distancia tras un contragolpe letal, y su disparo, con potencia, dobló las manos del arquero Federico Vilar, quien alcanzó a bajarle la velocidad al disparo, pero no lo suficiente para evitar que el balón se fuera al fondo de la portería.

Atlante entonces no tuvo más remedio que ir al frente, y al 62’, con más suerte que tino, Mario Hernández Lash aprovechó un titubeo de Juan de Dios Ibarra, quien salió de su área chica sin medir con precisión el balón, y cabeceó al fondo para el empate.

Pero Monterrey no estaba decidido a regresar con el empate, y al minuto 79, Luis Pérez, en una jugada personal, se abrió espacio tras “tantear” a un defensa y con disparo de zurda venció a Vilar, quien se quedó corto en su lance y sólo observó cómo el balón besaba las redes. En la banca, Herrera saltaba de gusto se ponía más colorado que nunca de la emoción.

Y la fiesta no acababa aquí, Guillermo Franco, con una inspiración de esas que no avisan, puso 3-1 tras una jugada personal en la que “rompió” la espalda del defensa Hernández.

Dos minutos después, para terminar de sepultar a los Potros, Luis Pérez finiquitó la tarde sublime del Monterrey, mientras Franco yacía en el piso sangrando por un golpe que ya había recibido antes.

Atlante todavía dio señales de vida en el último round, cuando Osvaldo Lucas puso el segundo para su equipo.

Pero eso no inquietó mucho, pues estos Rayados sí son más de lo que se pensaba y van encarrilados con un paso de campeón.

“Sí salimos con una buen ventaja, pero considero que no tenemos ni un pie en la Final; yo creo que será mucho más complicado ahora, porque Atlante seguramente saldrá más fuerte allá en Monterrey, porque necesitará llevarse la victoria”.
Luis Pérez
Mediocampista rayado

Los escenarios

Rayados necesita para avanzar…
Ganar o empatar por cualquier marcador e incluso perder por diferencia de dos goles.

Atlante necesita para avanzar… Ganar por diferencia de al menos tres goles.

elnorte.com

Los Rayados tienen más de un pie en la final del Apertura 2004. Dando una excelente demostración en la parte complementaria, soportando el estar en inferioridad numérica y aprovechando las gravísimas deficiencias del conjunto azulgrana, el equipo de Miguel Herrera puede ir pensando en la batalla final por el título, pues sólo un auténtico desastre podría evitar que la afición norteña sueñe con la consecución de la corona.

Atlante se va con la cola entre las patas. A los equinos se les ocurrió tener su peor actuación en el momento menos oportuno y cerca, muy cerca, está de tomar unas vacaciones anticipadas.

Resultado: Atlante 2-4 Monterrey

mediotiempo.com